Humilde, creyente, trabajadora y empoderada, así es Yamir Cortés, una mujer proveniente del corregimiento de Palmaseca en Palmira, Valle, quien creció en un hogar de 5 hermanos en condiciones económicas difíciles, lo que la impulsó a salir de su pueblo y buscar empleo con tan solo 12 años de edad. Yamir recuerda que inició haciendo aseo en casas de familias, lo que le permitió pagarse sus estudios y finalizar ese primer proceso escolar. Cuando cumplió 18 años, decidió migrar a Venezuela en busca de su madre, aprovechando este viaje para estudiar y aprender el arte de la peluquería en la Academia de belleza de Caracas.
Después de 2 años regresó a su país, pero al no encontrar las oportunidades laborales que necesitaba, decidió forjarse su camino y con una maleta al hombro empezar a hacer domicilios con los que poco a poco fue consiguiendo clientela. Aunque su esfuerzo ya comenzaba a dar sus frutos, Yamir siempre ha sido una mujer proyectada, que sueña en grande y fue entonces cuando su hermana mayor la invitó a vivir con ella a Italia, país en el que realizó distintos oficios, continúo preparándose en su arte, adquirió una experiencia de 3 años como auxiliar de peluquería y finalmente regresó con una maleta llena de sueños.
Hoy 30 años después, al mirar hacia atrás recuerda con nostalgia y orgullo todo el camino recorrido, ese que hoy la tiene como una de las empresarias más destacadas del sector de la belleza en el país, debido a su amplio portafolio de servicios y novedosos procesos, como lo son las capacitaciones para instalar extensiones, proceso que ella cataloga como enriquecedor y gratificante, al poder ayudar a personas con condiciones como la alopecia y perdida de cabello debido al cáncer, entre otros. Actualmente, es una madre orgullosa de las 2 hijas que ha criado junto a su esposo, quien ha sido su compañero de vida y más grande apoyo.
Su propósito como empresaria es continuar creciendo y brindando la oportunidad a otras mujeres de crear empresa por medio este arte, es por eso que envía un claro mensaje a las nuevas generaciones, “para que se preparen mucho porque cuando el conocimiento crece, las oportunidades aparecen”. Finaliza Yamir


